Mi nombre es Kathleen, tengo 18 años, mi cabello es castaño y lacio, mis ojos son azules y pequeños, mido alrededor de 1.65, y jamás me he enamorado o alguien se ha enamorado de mi, será tal vez que soy algo cerrada a las emociones, ¿por miedo? ¿por seguridad?, la verdad es que no lo sé, pero jamás he estado enamorada, ni he besado a un chico. Soy lo que los chicos inmaduros de la preparatoria suelen llamar una "freak", pero las mejores personas lo son, ¿o no?, o tal vez mi madre me apoya demasiado, tratando de que no caiga en depresión o algo así, ya que, al ser una rechazada, no tengo amigas, todo el mundo me mira raro, pero no me importa la verdad es que ya estoy acostumbrada al desprecio constante de mis compañeros.
Mi madre se llama Anastacia, es una mujer hermosa, sus cabellos son unos largos rizos rubios, sus ojos son verde esmeralda, grandes como dos lagos, su sonrisa es perfecta y su voz es melódicamente alegre, ella es mi única amiga, es madre soltera. Ella tiene un pasado oscuro, es lo único que no sé de ella, tal vez por eso me protege tanto, tal vez no quiere que me suceda lo mismo. En fin, ella tiene 35 años, es una madre joven, que tuvo que dejar todos sus sueños atrás para poder cuidarme, esa es una de las razones por las que la aprecio tanto.
Nosotras vivimos en un pueblito llamado Villa Carbón, tiene una población pequeña, pero es hermoso. Nuestra propiedad tiene un extenso pastizal detrás de la pequeña casa de dos pisos, hecha de maderos y tejas donde vivimos mi madre y yo, la casa tiene un lindo porche con un sillón columpio en él, al entrar por la puerta principal se puede vislumbrar el pasillo junto con las escaleras blancas rectas, el comedor y una pequeña estancia con tres sillones rojos; uno para tres personas, otro para dos y el último y mi favorito es el individual que se sitúa en una de las esquinas desde donde se puede ver la estancia entera junto con un pequeño pedazo del comedor y la puerta de la cocina; además de los sillones hay una linda mesa de centro de cristal con un florero blanquiazul encima y una pequeña televisión enfrente de ésta. La puerta blanca situada al lado de las escaleras era la de la cocina, una habitación pequeña que sólo contaba con una estufa de 4 hornillas y un horno en la parte inferior de ésta, tres estantes donde guardamos los cubiertos y la vajilla además de los vasos, un lavabo, una lavadora de trastes y una pequeña mesilla donde poner los utensilios a la hora de cocinar. Subiendo las escaleras se encuentran las habitaciones sin tres, aunque sólo vivimos dos personas en ella, la primera tiene puerta azul, con una mesilla alta al lado y un florerillo en ésta, con un mantelillo debajo del mismo; ésta es la puerta de la habitación de invitados, los cuales nunca hay, la habitación cuenta con una cama, un armario, un escritorio y una silla por consiguiente además de una mesilla de noche, una lámpara sobre ésta y una ventana del lado izquierdo de la habitación, del lado derecho se ubica el sanitario equipado con un WC, un lavamanos, unas portezuelas debajo de éste y una regadera con cortinas, además de un perchero para colgar las toallas. Al salir de esta habitación caminando hacia la derecha se pueden apreciar tres cosas, un pasillo angosto, una portezuela verde pálido al final de éste y al lado del mismo otra portezuela amarillo pálido, casi blanca, las cuales son habitaciones, la primera es mi habitación, la más alejada de la humanidad, dentro hay una cama pegada a la ventana que se encuentra en contraparte de la puerta, desde la cual se puede apreciar el pastizal y más allá un pequeño bosque con árboles muy altos y frondosos, en medio del cual hay un pequeño claro donde se ubica un lago donde suelo ir a nadar para olvidar la soledad que me hace presa cada instante; al lado de la cama hay una mesilla alta color café oscuro, muy bien barnizada, sobre la cual se sitúa una pequeña lámpara de mesa metálica, un despertador rojo sencillo y un ejemplar de "Lestat el vampiro" muy gastado, el cual es mi novela favorita, la habitación está recubierta con una alfombra color caqui y un papel tapiz blanco con adornos florales negros (escogido por mi madre claro está, yo nunca consentí eso, pero después de todo lo que ella ha hecho por mi es lo menos que podía hacer), además hay ahí un ropero también de madera, de la misma naturaleza que la mesilla de noche, como si fueran hermanos, dentro mi ropa ocupaba un lugar perfecto pues sobra espacio, pues dentro sólo hay 10 jeans, 14 playeras de colores variados, 5 sweaters; incluidas las chaquetas y abrigos, 3 vestidos de gala; negro, rojo y azul turquesa, este último es largo de seda, y 3 pares de zapatos; unos tenis negros gastados, unos zapatos color maple con agujeta y las inevitables zapatillas negras cerradas muy al estilo de los 40's; también hay ahí un perchero en el cual cuelgo mi sudadera favorita del mismo color de mi puerta, aunque más pálida debido al uso y con algunos agujeros, del lado opuesto a mi armario se ubica el baño, igualmente equipado que el del cuarto de visitas, sólo que más cuidado y con utensilios personales tales como: pasta y cepillo dentales, un peine de dientes gruesos para el cabello, al igual que un cepillo de cerdas naturales, un desodorante y mi perfume que mejor descrito es una colonia. El cuarto de la portezuela amarillo pálido es el cuarto de mi madre, éste está perfectamente en orden, tiene una cama con dosel perfectamente arreglada, un pequeño sofá donde sentarse a leer cada noche, una mesilla alta al lado de cada uno de estos objetos, cada una con su respectiva lamparilla de mesa y un pequeño cajón donde guardar objetos importantes, hay también un escritorio en frente de la ventana del lado izquierdo, por el cual se puede ver la ventana del baño de mi pieza, ahí es donde mi madre se sentaba cada noche a escribir su diario, hasta que perdió el hábito, al lado de esta ventana se encuentra su baño perfectamente aliñado cada cosa tiene su lugar y ella lo respeta todas las noches, al salir del baño se aprecia del lado izquierdo un pequeño balcón al cual mi madre se asoma cada mañana y cada atardecer para, como ella dice, apreciar el regalo de la vida, su habitación no estaba alfombrada pero tiene un lustroso suelo de madera el cual ella limpia con dedicación cada mañana.
Yo voy a la Escuela Preparatoria Fernando del Corral, es una institución en la que la comunidad escolar no sobre pasa los 500 alumnos, no tengo mucho que decir sobre ese lugar donde tan malas experiencias he pasado, 15 largos años de mi vida los he pasado conviviendo con estos ineptos inmaduros que sólo quieren destruir la vida de los demás al no tener una propia, o ¿será que todos tienen una vida menos yo?
En fin, este es el lugar donde vivo, y por alguna extraña razón tengo el presentimiento de que en este año escolar estás por cambiar las cosas...
Continuará...
Pues aquí les traigo una nueva historia, espero no perder el hilo de esta, trataré de ser constante, disfrútenla que es para ustedes, gracias por leer :D
Me gustó! En verdad suena interesante, pero ¿porque las cosas en pasado? esa es mi unica duda ;D
ResponderEliminar